César Holm, formando públicos para la fotografía

César Holm, durante el curso sobre docencia fotográfica que impartió en el Centro de la Imagen de Tabasco la primera semana de septiembre del 2015.

César Holm, durante el curso sobre docencia fotográfica que impartió en el Centro de la Imagen de Tabasco la primera semana de septiembre del 2015. © Francisco Cubas

Los cursos, talleres o “workshops” (estos últimos dirigidos a quienes aún se dejan apantallar con el inglés) parecieran haber crecido exponencialmente con la fotografía digital. Seguramente en ningún otro momento de la historia hemos tenido acceso a una oferta tan variada para aprender fotografía. El problema es que esta oferta suele ser tremendamente desigual y está motivada principalmente por impulsos económicos y no educativos.

César Holm, especialista en la docencia fotográfica con varios años de experiencia, coordinador del Aula del Centro – Especialización Fotográfica en Querétaro, visitó Villahermosa (desde donde se escribe este blog) hace unas semanas para impartir un curso al respecto.

Durante el curso, Holm adoptó el papel del maestro insoportable como estrategia para escandalizar y provocar al alumno, además de alejar a quienes sólo llegan con un interés superficial. Su mezcla de insolencia y revelaciones personales, anclada en un sólido conocimiento de su área, le transforman en un incordio entrañable, un mal necesario y un docente memorable que insistió en dejar una huella práctica de su enseñanza, forzando al grupo de fotógrafos asistentes a comprometerse a dar el primer paso para un futuro consejo de la fotografía en Tabasco.

A mitad de ese curso, durante una mañana de un septiembre extremadamente cálido en Villahermosa, aceptó contestar unas preguntas para este blog:

Sigue leyendo

Federico Gama y el laberinto de la identidad

 

Federico Gama durante el taller en el Planetario Tabasco 2000. ©2013 Francisco Cubas

Federico Gama durante el taller en el Planetario Tabasco 2000. ©2013 Francisco Cubas

Federico Gama no quería ser fotógrafo. O al menos eso es lo que él nos cuenta. Originario del barrio de Tacubaya, fue un chavo de barrio se dedicó al boxeo, el punk y los excesos durante buena parte de su primera juventud, hasta que sensibilidad lo devolvió a las aulas. Como si tuviera que compensar el tiempo perdido, estudió dos carreras consecutivamente, Comunicación y Diseño Gráfico, aunque en realidad él quería dedicarse a la pintura o la escultura, y encontramos así una primera búsqueda de identidad:

“Yo no quería ser fotógrafo, las primeras fotos que hice fueron fundamentales para que yo me dedicara a la fotografía, mi madre me regaló una cámara y con ella hice mis primeras fotos un primero de mayo de 1986. Vi las fotos y dije: “ah caray, tienen buena composición”. Yo no sabía absolutamente nada de foto pero sí sabía de composición porque me quería dedicar a la pintura o a la escultura, pero me las publicaron y entonces dije: “ah, y además son útiles, yo puedo decir lo que yo quiero y lo que yo pienso sobre el primero de mayo, y además sirven para algo”. Entonces en ese momento me atrapó la fotografía documental. Experimenté con muchas cosas, foto construida, de fotos rayadas, pegar cosas, etc, todo eso me gusta porque vengo de una veta manual con el rollo de la escultura, pero finalmente la utilidad que puede tener la imagen fue lo que me motivó y es lo que me mueve. ¿Para qué hago este trabajo si no es útil para algo?”.

Sigue leyendo

Armando Cristeto y la fotografía de autor en Tabasco

Armando Cristeto el 30 de agosto de 2013, al final del diplomado ofrecido en Tabasco, el día del octavo aniversario luctuoso de su hermano, "Adolfotógrafo". ©2013 Francisco Cubas

Armando Cristeto el 30 de agosto de 2013, al final del diplomado ofrecido en Tabasco, el día del octavo aniversario luctuoso de su hermano, “Adolfotógrafo”. ©2013 Francisco Cubas

Tabasco no existe todavía en el mapa de la fotografía autoral en México. Fue la primera declaración de Armando Cristeto al comenzar su módulo de historia de la fotografía mexicana, parte inaugural del segundo diplomado en fotografía que se está impartiendo en Villahermosa desde el pasado 26 de agosto.

Es probable que una afirmación tan categórica haya incomodado a algunos de los 20 fotógrafos ahí presentes, pero Cristeto la respaldó con una argumentación irrebatible: la proyección de un estado o región puede medirse en el número de sus fotógrafos que participan en las exposiciones de carácter nacional e internacional, en los premios ganados, en las publicaciones de libros con editoriales reconocidas o en su aparición en antologías y compilaciones.

Sigue leyendo